El Gran Rabino Isaac Sacca presentó al juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Dr. Ricardo Lorenzetti, quien fue protagonista de un encuentro con más de setenta jóvenes profesionales y estudiantes universitarios en el Centro Menora | Chella & Moise Safra. En diálogo con Mía Politis, el magistrado reflexionó sobre los grandes desafíos del presente: la transformación tecnológica, la crisis ambiental y la fragmentación social.
Desde el inicio, Lorenzetti invitó a los jóvenes a asumir un rol activo en la construcción del futuro, subrayando que las épocas de crisis también representan oportunidades de cambio. “Cada transformación —afirmó— es una ocasión para repensar el rumbo y luchar por causas que devuelvan sentido a la vida en comunidad”.
Durante la charla, el juez compartió aspectos de su historia personal, recordando su infancia en Rafaela y su recorrido hasta llegar a la Corte Suprema, como ejemplo de que el esfuerzo y la movilidad social deben seguir siendo pilares fundamentales. “Si hay algo que debemos defender en este país —expresó— es la posibilidad de progresar. No debemos resignarnos a un sistema cerrado donde todo depende de los vínculos. No hay que frenarse ante los obstáculos.”
Consultado sobre el vínculo entre la justicia y la ciudadanía, Lorenzetti fue categórico: “Las instituciones, tal como las conocemos, fueron diseñadas hace dos siglos. La dirigencia sigue repitiendo discursos de hace 200 años, sin advertir que la base de la realidad cambió. Hoy la dirigencia habla sobre una realidad que ya no existe y a un público que se fue a otro lado.”
En un análisis profundo del contexto global, el magistrado abordó los efectos de la Inteligencia Artificial, las nuevas tecnologías de la vida y los cambios sociales que desafían las estructuras tradicionales. “A diferencia de otras tecnologías, la Inteligencia Artificial no solo nos asiste: puede sustituir decisiones. Esto genera ansiedad y desorientación, porque estamos obligados a adaptarnos de forma constante”, explicó.
Asimismo, advirtió que la multiplicidad de intereses individuales ha fragmentado a la sociedad, debilitando la representatividad de los movimientos y partidos tradicionales. “Las estructuras políticas y sociales sobre las que se construyó la democracia se desmoronan. Y esto vuelve ineficaz al sistema democrático. La solución no es cambiar un presidente, sino transformar la dirección misma: avanzar hacia un humanismo más integrado con la naturaleza y la tecnología”, sostuvo.
Frente a la desilusión que este panorama puede generar, Lorenzetti fue enfático: “De la desesperanza surgen los autoritarismos, y con ellos, las tragedias. Solo se sale con ideales, con valores, con instituciones fuertes y creencias firmes. Hoy necesitamos un movimiento que recupere los ideales y el humanismo”.
También alertó sobre los riesgos de la polarización y el aislamiento digital: “Las personas buscan solo lo que confirma sus creencias, se encierran en burbujas informativas y se fanatizan. Los algoritmos deben ser transparentes y fomentar el encuentro entre ideas distintas; solo así se genera pensamiento crítico y verdadero crecimiento”.
El encuentro, organizado por Menora, reafirmó el compromiso de la institución —fundada y presidida por el Gran Rabino Isaac Sacca— con la formación de jóvenes comprometidos, capaces de pensar el presente y actuar para construir un futuro más humano y solidario.

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