Sucot: los valores éticos por encima de los bienes materiales

La festividad de Sucot, que transcurre desde el 15 al 21 de Tishrí en la Tierra de Israel y hasta el 22 de Tishrí en la diáspora (este año 2025, desde la puesta del sol del lunes 6 de octubre hasta la noche del lunes 13 de octubre o martes 14 de octubre respectivamente), nos invita a reflexionar sobre el sentido profundo de la vida y la felicidad.

Durante los siete días festivos, trasladamos las actividades esenciales de nuestra familia a una sucá, una estructura transitoria, simple y frágil que evoca la humildad y la provisionalidad. Esta celebración, que en el hemisferio norte coincide con la época de la cosecha, nos sitúa en un momento de abundancia, cuando los depósitos están llenos y la saciedad podría llevarnos a la soberbia y la altanería. Es precisamente en este contexto que la tradición nos llama a salir de nuestras casas confortables y habitar en la sucá, un recordatorio de la necesidad de cultivar la humildad. La soberbia, como nos enseña la experiencia, suele surgir más fácilmente en tiempos de plenitud que en momentos de carencia. Cuando nuestra felicidad depende de posesiones materiales (un automóvil, una casa lujosa, unas vacaciones) no estamos verdaderamente felices; estamos, en todo caso, momentáneamente satisfechos. La verdadera felicidad, la que Sucot nos invita a descubrir, no se encuentra en la acumulación de bienes, sino en la vivencia de valores éticos y nobles.

En la sucá, rodeados de lo esencial, aprendemos que la alegría auténtica nace de la fragilidad asumida con gratitud, de la conexión con los demás y de la búsqueda del bien común.¿Cómo sabemos si estamos realmente felices? Si nuestra alegría depende de logros materiales o de circunstancias externas, no es felicidad, sino un paliativo temporal. En cambio, cuando logramos estar en paz y contentos aún en la simplicidad, cuando nuestra alegría no está atada a lo que poseemos, sino a lo que hacemos por los demás, entonces hemos alcanzado una felicidad genuina.

Sucot nos enseña que esta se construye a través de acciones justas, pensamientos elevados y un compromiso con el bienestar colectivo, guiados siempre por el sentido común y la voluntad de contribuir a un mundo mejor. Por eso, la Torá nos dice en relación con Sucot: “y estarás plenamente alegre”. Esta festividad nos desafía a examinarnos: ¿somos capaces de encontrar alegría en la sencillez de una choza o necesitamos los lujos de una casa de mármol, oro y plata para sentirnos plenos? La respuesta a esta pregunta define no solo nuestra felicidad, sino también nuestra humanidad, que no es más que los valores que trascienden lo material, la bondad que compartimos y el esfuerzo colectivo por un mundo más justo.

Nota publicada por Itón Gadol el 13 de octubre de 2025
Fuente: https://itongadol.com/comunidad-en-accion/menora/menora-sucot-los-valores-eticos-por-encima-de-los-bienes-materiales

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