La Comunidad Sefardí festejó Lag LaÓmer, celebración judía que conmemora la interrupción de una epidemia en la que fallecieron 24000 alumnos de Rabí Akibá en el siglo II. Rabí Akibá es un ejemplo de resiliencia, ya que a pesar de la adversidad, siguió formando nuevos alumnos, entre ellos el afamado Rabí Shimón Bar Iojái.
El Gran Rabino Isaac Sacca participó en el evento que se llevó a cabo en la sede de Menora de Olami Argentina y dirigió unas palabras de inspiración alusivas a la fecha.
«El mundo material y el espiritual, ambos deben ser honrados y respetados, ambos – la vida terrenal y la vida eterna – tienen un valor intrínseco. Rabí Shimón Bar Iojái supo encontrar el equilibrio correcto entre ellos»- destacó Sacca.
Felicitó a todos los participantes por su participación en la Comunidad Sefardí y su colaboración permanente para el crecimiento de la misma.
En especial, el Rabino destacó la presencia de los jóvenes estudiantes de la Ieshibá de Camargo, alegando que son el futuro de la continuidad del Pueblo Judío y de su legado.
También participaron el Rabino Meir Sasson, rabino del Templo, y los rabanim y morim de la comunidad: el Rabino Abraham Minián; el director de la Ieshibá de jóvenes, el Rabino Gabriel Said; el coordinador de actividades para adultos y de culto, el Rabino Ariel Cattach; el coordinador de la Escuela Bereshit, el Rabino Nisim Smechow, y el Rabino Eliézer Kaplan, coordinador de Olami Argentina y del Bet Midrash de jóvenes adultos de la Comunidad Sefardí.

